Estamos justitos de genios hoy en día, así que démosle bola a los pocos que se muestran como tales.
Uno de ellos es Muto. Toda su obra se produce en un mundo creado por él mismo. Un mundo muy personal, surrealista, caníbal, orgánico, desgarrado, cíclico, encerrado en sí mismo.
Su obra, publicada en web y en blog, se materializa, en su mayoría, en animaciones, dibujos y pinturas. Pero lo que le hace genial son este tipo de animaciones sobre muros públicos.
Realmente impresionantes.
