Recorrimos las vías
que conducen
a todas
las estaciones
Masticamos las palabras
con la saliva
densa
de las horas
Reabrimos los atajos
que derraman
al mar
todas las lágrimas
Derribamos las murallas
con la miga
del pan
del calabozo
al final
una montaña junto a un pozo
No sé por qué me ha recordado un momento especial. Siempre es un placer pasarse por aquí.
ResponderEliminarSAludos!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLa palabra evoca, genera emociones. Ese es su maravilloso poder cuando hay un receptor permeable.
ResponderEliminarGracias por tu visita.