La vida es un gerundio. Nada permanece ajeno al cambio. Ahí radica la paradoja emocional del hombre. Ahí pone sus pies cuando siente miedo a la incertidumbre del futuro y también ahí sustenta su motor vital: la ilusión, el sueño, la esperanza.
que bonito!!! me ha gustado mucho como todo lo que haces :), decirte que la vida es como una cebolla llena de capas que se despegan poco a poco y cuando esto ocurre experimentamos un nuevo cambio,una nueva etapa otro proceso distinto, pero todo ello enriquecido con la sabiduría que la vida nos da a cada uno. un beso fuerte roci
La vida es un gerundio. Nada permanece ajeno al cambio. Ahí radica la paradoja emocional del hombre. Ahí pone sus pies cuando siente miedo a la incertidumbre del futuro y también ahí sustenta su motor vital: la ilusión, el sueño, la esperanza.
ResponderEliminarque bonito!!! me ha gustado mucho como todo lo que haces :), decirte que la vida es como una cebolla llena de capas que se despegan poco a poco y cuando esto ocurre experimentamos un nuevo cambio,una nueva etapa otro proceso distinto, pero todo ello enriquecido con la sabiduría que la vida nos da a cada uno. un beso fuerte roci
ResponderEliminarAsí es, amiga.
ResponderEliminarComo dice Jorge Drexler, la vida no para, no espera, no avisa.
Simplemente hay que estar atentos.
Un abrazo.