13 octubre 2011

En azules y verdes


Desde hace tiempo
ya no recorro mis dedos con tu cuerpo
ya no me quemo

Desde hace tiempo
ya no estallan los planetas
en anillos de sexo y martillos
con cada uno de los picores
de nuestras sábanas y líquidos

Desde hace tiempo
por los pasillos de las entrepiernas
sólo se escuchan susurros de ritmos latinos

explosiones en la paredes y en el techo
de cada uno de los cielos que tocamos
tormentas, fogonazos y crujidos

por todos los juegos
en los que de placer claudicamos
por el placer de darnos por vencidos

en todos los frentes y los costados
en todos los huecos y los macizos
en todos los silencios y los gemidos

en todas las posturas y los composturas
en todas las entradas y las salidas
en todos los bocados y las bocanadas

en todas las vueltas y las revueltas
en todas las idas y las venidas
en todos los todos y las nadas

por todos los momentos
que con nuestras embestidas
el universo entero nos ganamos
ahora que ya todo lo hemos perdido

El animal en sus mundos


Sentirme un animal
la bestia que hay en mí
poderosa frente a tu piel estirada y abierta
trazando puentes entre las distintas geografías

Ser lo que sólo soy
ante tu presencia
abrumada de sutileza
sensibilidad
fragilidad y delicadeza

armar con taladros tus encelos
hasta disipar las fronteras de cristales
embistiendo las paredes
hasta dislocar tu cara
hasta convertir en serpiente tu espalda
en terremoto tu vientre
en trapecio tus caderas

Recorrer de punta a punta el mundo
reinventándolo todo con mi sexo
vacío de dudas, lleno de certezas
pétreo y desnudo de pies a cabeza

haciendo malabares entre islas
mares, playas, acantilados, penínsulas

con el ímpetu de huracanes
con arañazos de felinos
con rastros de caracoles

Cambiando mares por valles
montañas por ríos
agujeros por bramidos
llenos por vacíos

planetas por soles
sólidos por líquidos
calientes por fríos
palabras por muecas

superficies por profundidades
giros postales por giros de muñecas
desiertos blancos por selvas negras
nubes de cerámica por abismos de ciudades

vaciando la tierra de palabras hasta reventarla con gemidos

[Fotografía: Gur Bourdin]