06 enero 2012

Zapatos de colores


al calor de mi mañana
al sur del sur
sólo nombrarlo bastaba
para calarlo de polvo de besos
de carne muerta
de huesos
y hundirlo

al calor de cada mañana
precipitándose

sin boletos de ida ni días
llamamos al vecino
visitamos las cuestas furtivas
cansarse, consumirse, cultivarse
con bombillas de luces afiladas
con las oscuridades encendidas
con palabras propias y robadas
con besos rodantes cuestabajo
con horas reventadas de minutos de nosotros
con lucha libre
por el placer de guerrear en cualquier frente
con sueños que encontramos tras los juguetes
con sueños que ganan, vencen y convencen
después de todo
graban los cuerpos
y siguen pariendo sueños
con mesa y mantel
amables
alimentando a la familia sonriente de proyectos
con señoras que cierran círculos
señalando paisajes constantes
de imperturbable belleza
padres de puentes y soles
que serán plataforma de serena despedida

dejarse llevar
por ciudades fantasmas
por desiertos
columpiarme
columpiarte
confiar
saber
acertar
con mi propia obra de arte

oler el mar
flotar
corre el sol tras el aire
y nuestros pulmones resuenan
a gatos llenos de hambre
a teclados
a momentos por superar
a chasquidos de labios
a dientes castañeando
a funambulistas ebrios
a bomberos sobre el alambre

corre el cielo por el parque
idas y venidas
recorremos las azoteas
corazones de helio que suben y bajan
cabezas y pinzas que muerden y sueltan
recoger sin secar
un momento
y esperar
cerrar los ojos
sentir la dirección del viento
y la ropa al sol

días rellenos
zapatos de colores