31 mayo 2011

Grabando mi nombre en una bala - 80



No rechaces la herida, acepta su dolor hasta que, transformada en conciencia, te permita aliviar la tristeza de los otros.

La muerte es sólo un concepto. Nada desaparece, todo cambia. Si aceptamos nuestras transformaciones, somos inmortales.

[Alejandro Jodorowsky]

[Fotografía: Christopher Wilson]

4 comentarios:

mafalda dijo...

un concepto... pero que duele igual que la realidad más real ¿qué más da cómo la cataloguemos?
Y dile a "tu dios" (jejeje) que no busco la inmortalidad, no es esa muerte la que duele, lo que desearía es la inmortalidad de aquellas personas a las que quiero, esas son las transformaciones que no se aceptan tan fácilmente. Díselo de mi parte.

Víctor dijo...

Ay, amiga! ¿Qué decirte?...
Darte, sí sé qué: un abrazo inmenso.

mafalda dijo...

mmmmmm, eso sí reconforta.
Un abrazo amigo no da respuestas a preguntas que no la tienen,no salva distancias que ya no tienen remedio...
Pero consuela el llanto inevitable, alivia el dolor cuando se hace insoportable, hace más llevadero el sufrimiento mientras te traspasa...
Gracias por sentirme, por dejar que te sienta a través de ese abrazo.

Víctor Marín dijo...

Nada como el abrigo del silencio del abrazo.